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Síndrome De Ojo Seco: Una Enfermedad Crónica Infravalorada

Síndrome de ojo seco: una enfermedad crónica infravalorada

El síndrome del ojo seco (SOS) representa un grupo de entidad propia con alta variabilidad de alteraciones, que provocan síntomas relacionados con molestias oculares y pérdida de calidad visual. Se asocia a la disminución de la producción de diferentes componentes lagrimales, a una evaporación anormalmente rápida de la película lagrimal o a ambas causas a la vez (son los tres tipos de ojo seco existentes: ojo seco evaporativo, ojo seco por deficiencia acuosa y ojo seco mixto). Es una patología crónica que afecta en torno a un tercio de la población, frecuencia que aumenta con la edad: a los mayores de 45 años afecta a dos tercios de población y hasta a un 80% en mayores de 60 años. Afecta más a mujeres que a hombres, proporción que llega a más del doble a partir de los 50 años. En España se calcula alrededor de unos 5 millones de personas afectadas de ojo seco. El número de afectados aumenta cada año, probablemente debido al envejecimiento paulatino de la población, a motivos ambientales y al uso cada vez más frecuente de dispositivos electrónicos como tablets, ordenador o teléfono móvil.

Anatomía de la lágrima y los párpados

La película lagrimal es una capa acuosa viscosa con tres componentes principales:

  • Una capa lipídica formada por una sustancia oleosa
  • Una capa acuosa formada por agua.
  • Una capa mucínica formada por una sustancia mucosa.

Cada componente cumple un propósito determinado. Por ejemplo, los lípidos sirven para evitar que la lágrima se evapore muy rápido, además de mantener más tiempo el ojo lubricado, la capa acuosa refresca y limpia la conjuntiva de imperfecciones o células muertas y la mucina ayuda a fijar la lágrima al ojo y extenderla de forma más homogénea. Las tres capas no están totalmente separadas entre sí, de hecho, algunos autores hablan de una fase acuosa-mucínica, al estar íntimamente unidas.

Esquema de una película lacrimal estable

Cada componente lagrimal es producido por diferentes glándulas del ojo o próximas al mismo:

  • La capa lipídica la produce las Glándulas de Meibomio, glándulas que se sitúan en el interior del párpado. Otras glándulas menores también aportan lípidos, que se sitúan en los bordes externos de los párpados, las glándulas de Moll y de Zeiss.
  • La capa acuosa la produce principalmente la glándula lagrimal principal (un 95% del total), la cual es una glándula que se sitúa encima del globo ocular por detrás de los párpados. Otras glándulas también secretan agua, son las glándulas lagrimales accesorias de Wolfring y Krause, que se encuentran dentro del párpado.
  • La capa mucínica la crea principalmente las células caliciformes que se sitúan en la conjuntiva que cubre la esclera (la parte blanca del ojo).

Cualquier problema o disfunción con alguna de estas glándulas productoras de los componentes de la película lagrimal puede tener como consecuencia una inestabilidad lagrimal y consecuentemente ojo seco de diferente tipo, según el componente que se vea afectado.

partes del párpado, glándulas productoras de lágrima

Causas de ojo seco y factores de riesgo

Como se ha comentado al comienzo de la entrada, el ojo seco es mucho más frecuente en mujeres y el riesgo de aparición aumenta con la edad, siendo, por tanto, la edad y el sexo dos factores de riesgo importantes.

En cuanto a las causas, el 75% de los casos de ojo seco son producidos debido a una condición conocida como disfunción de las Glándulas de Meibomio (DGM). Cuando se sufre de esta patología, estas glándulas ubicadas en los párpados se obstruyen y la grasa se acumula en su interior, evitando que pueda excretar los lípidos necesarios para la correcta formación de la película lagrimal. Esto provoca que la lágrima se evapore rápidamente, provocando de esta manera un círculo vicioso de sensación de sequedad y producción de lágrima de mala calidad. El ojo seco que se produce por esta causa es, pues de tipo evaporativo, y es el más común que existe.

Existen otros factores o causas externas que provocan síndrome de ojo seco:

  • Falta de parpadeo y/o mala calidad del parpadeo. Es bastante frecuente en usuarios de ordenadores o grandes lectores. La intensa atención en una tarea visual en una posición fija hace que el parpadeo se reduzca entre 10 y 15 veces, lo que provoca que la lágrima se evapore por falta de recambio de esta.
  • El parpadeo es muy importante en la lubricación del ojo. Es por ello por lo que la condición en la que los párpados no se cierran completamente (llamada lagoftalmos) pueden provocar ojo seco grave. El lagoftalmos puede producirse a causa del envejecimiento o tras cirugía de párpados.
  • Otras enfermedades que afectan a los párpados pueden provocar ojo seco, como es el caso de la blefaritis, la inflamación crónica de los párpados.
  • El trabajo o exposición prolongada en ambientes muy secos, como por ejemplo oficinas con el aire acondicionado puesto continuamente, igualmente con la calefacción. Esto provoca que el ojo necesite producir más lágrima de lo habitual. Los viajes largos en avión también pueden provocar estos síntomas. En ocasiones, también los climas áridos con bajos niveles de humedad y con mucho viento pueden provocar los mismos síntomas. Nuevas investigaciones hablan de la creciente contaminación atmosférica como otra de las posibles causas.
  • Los pacientes operados de cirugía refractiva tienen menos sensación de ojo seco a consecuencia de que estos ojos han perdido algo de sensibilidad corneal (por la pérdida de terminaciones nerviosas en la zona de la córnea tratada). Esto lleva a que el ojo parpadee menos y/o produzca menos lágrima de la que necesita.
  • Infecciones oculares que reducen la sensibilidad corneal, provocando ojo seco en consecuencia, como los afectados por herpes ocular.
  • La alergia ocular puede provocar ojo seco, normalmente a consecuencia de la afectación en los párpados, y también por el tratamiento de antihistamínicos que hacen reducir la producción acuosa de la glándula lagrimal. Hablamos de la alergia ocular en este post.
  • El uso de lentes de contacto blandas puede provocar ojo seco, ya sea por la demanda de agua de la propia lente de contacto, o por disfunción de glándulas de Meibomio, condición más frecuente en los usuarios de lentes de contacto.
  • El Síndrome de Sjögren es una enfermedad en la que el sistema inmunitario propio ataca a las glándulas que producen las lágrimas y la saliva. Esto puede provocar sequedad bucal y ojo seco severo por deficiencia acuosa. La enfermedad afecta a la glándula lagrimal principal haciendo que excrete muy poca agua o ninguna.
  • Los cambios hormonales pueden producir ojo seco secundario, como por ejemplo en la menopausia, pero también en los tratamientos de fertilidad o en casos de tratamientos con píldoras anticonceptivas. En las embarazadas también puede aparecer ojo seco.
  • Algunas enfermedades que afectan a la piel pueden provocar ojo seco, como el acné rosácea.
  • Algunas medicaciones como los ansiolíticos, antidepresivos y los antihipertensivos también pueden producir o empeorar el ojo seco.
  • Entre los fumadores de tabaco es más prevalente el ojo seco, o simplemente en pacientes que están expuestos al humo del tabaco.
  • Otras enfermedades autoinmunes que pueden provocar ojo seco por deficiencia acuosa, como por ejemplo la artritis reumatoide o el lupus.
  • Dentro de las enfermedades sistémicas que pueden provocar ojo seco, además de las ya mencionadas, se encuentran la diabetes y el hipertiroidismo (si quiere saber más sobre hipertiroidismo visite este post).
  • Hay colirios que también pueden causar ojo seco. El grupo más importante es el de los que se utilizan para tratar el glaucoma porque se tienen que utilizar cada día.

Síntomas y signos del ojo seco

Los síntomas por sí mismos son malos predictores de la presencia y gravedad del síndrome de ojo seco. Suelen ser muy variables entre personas, e incluso puede variar según el umbral de dolor o tolerancia a las molestias de una persona a otra, e incluso según el tipo de personalidad. Algunas personas con afección leve o mínima de ojo seco pueden sentir pesadez en sus ojos, mientras que otras tal vez sufran de problemas importantes debido a su ojo seco y no los consideren importantes como para consultar a un profesional de la visión (o es posible que ni siquiera experimenten ningún síntoma de ojo seco).

Los síntomas de ojo seco más habituales, además de sequedad ocular, son:

  • Sensación de arenilla debajo de los párpados. Síntomas que se acentúan con las horas del día.
  • Irritación, escozor y quemazón ocular, sensación de ardor y de picor. Suele mejorar al cerrar los ojos.
  • Enrojecimiento ocular, más intenso bajo los párpados.
  • Malestar y fatiga al realizar tareas cotidianas como la lectura, conducción o fijar la mirada en una pantalla de televisión u ordenador.
  • Intolerancia a las lentes de contacto pasadas unas horas de uso.
  • También se puede notar visión borrosa (más por “calidad de imagen” que por “cantidad de visión”, algo parecido a lo que se experimenta al mirar a través de un cristal sucio). La visión mejora al parpadear varias veces o al instilarse lágrimas artificiales.
  • Pesadez en los párpados.
  • Fotofobia (hipersensibilidad a la luz).
  • Ojos llorosos, aunque parezca paradójico. Cuando el ojo “nota” que le falta lágrima se sobreestimula la producción del componente acuoso de las lágrimas como mecanismo de protección. Lo que ocurre es que dicha lágrima posee mala mezcla de componentes y no alivia del todo la sequedad.
  • El ojo seco también produce inflamación y dolor en algunos casos más graves (puede llevar a lesiones corneales a consecuencia de la sequedad crónica avanzada).

Evaluación del ojo seco

El ojo seco es, como reza el título de la entrada, una enfermedad infravalorada. Viendo los números de afectados y cruzándolos con el número de habitantes con el riesgo potencial de sufrir ojo seco se puede concluir que más de dos tercios de la población que padece ojo seco no ha sido diagnosticada aún. La única forma de poder saber si se padece el síndrome del ojo seco crónico es que el oftalmólogo realice una o más pruebas de ojo seco durante el examen ocular.

Las pruebas más comunes para evaluar el ojo seco son:

  • Tinción de la superficie ocular con fluoresceína (un colorante biocompatible que se evalúa con una luz azul), para una visualización más detallada de la lágrima y de la córnea, así como para ver la presencia o no de posibles úlceras corneales.
  • Otro test que se realiza con fluoresceína y lámpara de hendidura es la medida del tiempo de rotura de la película lagrimal en segundos llamada Test de BUT. (Break Up Time).

En este vídeo pueden observar cómo se evalúa la córnea con fluoresceína.

  • También se utiliza el Test de Schirmer para evaluar la cantidad de lágrima. Para ello, se usan tiras de un papel especialmente absorbente con una regla milimetrada impresa en ellas. Normalmente tras instilar anestésico (evitando la lágrima refleja) se colocan bajo los párpados inferiores las tiras del test, y se comprueba pasado un tiempo determinado (normalmente cinco minutos) la cantidad de lágrima que rellena el papel.

En este otro vídeo se puede observar cómo se realiza el test.

Existen diferentes test para autoevaluación del ojo seco, cuestionarios validados por expertos y contrastados por numerosos estudios. El Test de OSDI sirve para establecer el tipo de gravedad y clasificación del ojo seco según su sintomatología. Nos da una pista por tanto del tipo de ojo seco que tiene el paciente, así como del tratamiento.

Le dejamos este PDF descargable para que pueda realizar el test desde casa. Hay que marcar las casillas que se ajusten más a la situación que posea, al final del cuestionario revise la puntuación y sume. Obtendrá una puntuación que le dará una idea de si tiene síndrome de ojo seco y su severidad.

Tratamiento del ojo seco

El tratamiento de cada caso vendrá determinado por los hallazgos encontrados durante la exploración, siendo la causa del ojo seco lo que dirija el tratamiento más adecuado en cada caso concreto. Es importante comenzar el tratamiento de manera precoz para prevenir el daño ocular.

El fármaco más importante en el tratamiento del ojo seco es la lágrima artificial. Las lágrimas artificiales son lubricantes que humedecen y protegen la superficie ocular durante el parpadeo. Hay muchos tipos, pero las que llevan hialuronato sódico son las más eficaces en la mayoría de los casos ya que estabilizan la película lagrimal, protegen y estimulan a las células corneales y tienen efecto antiinflamatorio. Si es necesario poner lágrimas artificiales más de 4 veces al día es importante que estas no tengan conservantes.

En muchos casos, el uso de lágrimas artificiales sin conservantes cada vez que se note sequedad ocular en forma de gotas oculares, y seguir algunos pequeños consejos (de los que hablaremos al final de la entrada) pueden reducir en forma significativa los síntomas.

La lágrima artificial tiene componentes que tratan de emular de forma artificial a la lágrima humana. En su composición hay agua en una solución salina diseñada para mantener el pH de la lágrima y no alterar su metabolismo. Posee componentes como el ácido hialurónico que ayudan a alargar la permanencia de lágrima artificial sobre la superficie ocular.

En otros casos en los que la lágrima artificial no es suficiente, es necesario tratamientos más específicos:

  • En los casos de síndrome del ojo seco leve es importante limpiar los párpados a menudo con toallitas especiales para higiene palpebral.
  • En los casos moderados se aumenta la frecuencia de renovación de lágrima artificial o se opta por lágrima artificial de mayor densidad, o en forma de gel lubricante, para aplicar antes de dormir.
  • Si no fuera suficiente, ha de considerarse el cerrar los puntos lagrimales con tapones especiales para mantener la lágrima más tiempo en el ojo.
  • La ciclosporina al 0,05% es un fármaco inmunosupresor muyefectivo en los pacientes con síndrome del ojo seco crónico moderado y con disminución de lágrimas, sobre todo cuando hay cierta inflamación ocular.
  • En los casos de síndrome del ojo seco severo son necesarios tratamientos adicionales más específicos: colirio de suero autólogo (un medicamento que se hace con la sangre del paciente), oclusión permanente de los puntos lagrimales, utilización de lentes de contacto especiales, máscaras especiales en forma de cámara húmeda o incluso cirugía, por ejemplo, la tarsorrafia lateral, que consiste en cortar y coser los párpados para disminuir la fisura palpebral y proteger mejor la córnea.
  • En los casos donde coexiste enfermedades de tipo autoinmune (como síndrome de Sjögren, artritis reumatoide, lupus), se actúa de forma conjunta con un médico internista o un médico reumatólogo. Si la enfermedad de base es de otro tipo, será el profesional adecuado el que controle al paciente (por ejemplo, en caso de diabetes o tiroides el endocrino).

Prevención del ojo seco

Antes de llegar al tratamiento, hay cosas que podemos hacer para evitar la aparición de los síntomas de ojo seco. Compartimos estos consejos para mejorar la calidad de su lágrima y evitar su evaporación:

Dieta

Estudios recientes afirman que dietas bajas en omega-3 y antioxidantes, pero ricas en omega-6 producen estrés oxidativo que puede afectar a las glándulas de Meibomio, a la córnea y a la conjuntiva.

Por tanto, es recomendable añadir a la dieta ácidos grasos omega-3, presente en alimentos como el pescado azul (salmón, sardina, atún, caballa o trucha), además de mariscos, como el cangrejo, las gambas o los mejillones. También se recomiendan alimentos vegetales como las semillas de lino o las de chía, así como frutos secos como las nueces y sobre todo beber mucho líquido.

Ambiente

Hay que tratar de evitar los ambientes secos, las corrientes de aire, del humo del tabaco y del aire acondicionado ya que favorecen la evaporización de la lágrima. Es aconsejable utilizar en invierno un humidificador y en el caso de ambientes secos gafas de sol con formas evolventes todos los meses del año a modo de cámara protectora.

Frecuencia de parpadeo e higiene palpebral

Algo que podemos probar es tratar de parpadear con más frecuencia, hacernos limpieza palpebral masajeándonos con toallitas de higiene palpebral, hasta el nacimiento de las pestañas (donde se encuentran las glándulas de Meibomio) con compresas calientes.

Uso de lágrima artificial

Hay que tratar de usar lágrima artificial de forma regular, antes incluso de tener síntomas, si pertenecemos a la población de riesgo (mujer, mayor de 45 años, usuario de ordenador, usuario de lentes de contacto, operado de cirugía refractiva…)

Hábitos frente al ordenador

Además de tratar de aumentar la frecuencia de parpadeo, es conveniente descansar de la pantalla del ordenador cada cierto tiempo. Un truco interesante es tratar de cambiar la posición de mirada cada cierto tiempo (cuando se realiza un cambio de posición el ojo parpadea de forma refleja).

Os dejamos la aplicación gratuita OK Visión desarrollada por el Colegio de Ópticos de Cataluña para personas que tienen molestias en los ojos mientras utilizan pantallas de ordenador. La aplicación ayuda a gestionar los periodos de descanso recomendables para mantener un correcto confort visual, además de dar consejos para el cuidado y la mejora del rendimiento de la visión. Incluye también ejercicios para relajar nuestro sistema visual.

Y nada más por hoy. Hay que recordar que la mejor prevención del síndrome del ojo seco son las visitas periódicas con su oftalmólogo.

 

Fuentes:

https://www.allaboutvision.com/es/condiciones/sindrome-ojo-seco.htm

https://areaoftalmologica.com/tratamiento-ojo-seco-barcelona//

https://www.imo.es/es/ojo-seco

https://www.rahhal.com/blog/sindrome-de-ojo-seco/

https://www.rahhal.com/blog/ojo-seco-sintomas-signos/

https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/000426.htm

 

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