El estrabismo es uno de los motivos de consulta más frecuentes en oftalmología, sobre todo…

El tratamiento del estrabismo entra en el siglo XXI
El estrabismo —esa desviación en la que los ojos no miran exactamente al mismo punto— afecta aproximadamente al 3 % de la población y, al contrario de lo que se cree, puede tratarse a cualquier edad, incluso en recién nacidos. La buena noticia es que las herramientas para corregirlo han evolucionado mucho en los últimos años.
En el terreno quirúrgico, las técnicas mínimamente invasivas y la cirugía asistida permiten realinear los músculos del ojo con mayor precisión y acortar los tiempos de recuperación. Junto a la cirugía, la toxina botulínica se ha consolidado como una alternativa muy útil en determinados casos, especialmente en los niños con estrabismo desde el nacimiento, donde actuar en los primeros meses de vida resulta clave.
El diagnóstico también ha dado un salto. Sistemas de videooculografía basados en cámaras de infrarrojos miden la desviación ocular de forma objetiva y con gran precisión, con una colaboración mínima por parte del paciente, algo especialmente valioso en los más pequeños. Y la terapia visual se apoya cada vez más en aplicaciones digitales y realidad virtual, que hacen el tratamiento más llevadero y permiten un seguimiento más cercano.
El mensaje para las familias es claro: cuanto antes se detecte, mejor. Una revisión oftalmológica temprana sigue siendo la mejor herramienta para proteger la visión.
